
Hola internautas, bienvenidos a mi blog...
La apertura y la tolerancia se vuelven importantes más aún cuando existe cohesión entre los humanos para determinar lo correcto o no respecto a estos temas. Si de algo tiene de concreto este contexto es que nos faltan muchas afrentas, litigios y lides para llegar a la apertura que existe en otras partes de nuestra tierra. Quizás sea nuestra cultura.. quizás sea nuestra idiosincrasia de chilenos.. quizás sea nuestra “mentalidad ratonil” lo que nos impide ver las cosas más allá de un prejuicio claro acerca de los que somos o pensamos.
Hay veces que nos sentimos minimizados como tales. Otras veces somos los reyes de la estupidez y del no discernimiento. Pero muchas veces caemos en la interrogante de hasta qué punto las acciones de unos u otros son cuestionables o no. Muchas veces nos limitamos a aceptar sin decir nada, otras a criticar lo inexplicable y muchas otras a simplemente vociferar lo que entendemos como no justo. Y ojo! No digo injusto sino que no justo desde el contexto de la palabra. Sino que al pensar en un resumen de cosas podría malinterpretarse la acción. Que uno desde chico le inculquen no tocar nada en casas ajenas, a no interrumpir ni meterse en conversaciones de adultos, nos llevan a limitar nuestro criterio hacia situaciones que nos hacen no ver que existen más humanos que puedan sentir lo mismo. Me explico… Si en algún momento siento rabia por algo injusto muchas veces evito expandirlo sino es sólo a mi círculo más cercano y no hacer como decía antes un juicio público.
En la tolerancia se presenta un acto símil de actitud con los distintos a uno. Y eso se ve diariamente cuando intentamos reclamar por ejemplo por algo. Nos da la fuerza para prever estas actitudes en nosotros mismos? O en otros? No importa en que contexto uno se encuentre pero pasa que los humanos, seres pensantes que somos, no sopesamos la realidad de cada una de las personas que nos rodean. Y esto por el hecho de sentir que como todos somos diferentes podemos actuar diferente pero bajo un preámbulo igual reaccionamos de la misma manera.
Cuando esté listo les contaré por qué. Y eso es porque aún no me he vuelto tan permisivo para tener que contar lo incontable de una realidad que todos vemos y de la cual muchas veces nos hacemos los lesos.
Saludos y espero opiniones…
Hay veces que nos sentimos minimizados como tales. Otras veces somos los reyes de la estupidez y del no discernimiento. Pero muchas veces caemos en la interrogante de hasta qué punto las acciones de unos u otros son cuestionables o no. Muchas veces nos limitamos a aceptar sin decir nada, otras a criticar lo inexplicable y muchas otras a simplemente vociferar lo que entendemos como no justo. Y ojo! No digo injusto sino que no justo desde el contexto de la palabra. Sino que al pensar en un resumen de cosas podría malinterpretarse la acción. Que uno desde chico le inculquen no tocar nada en casas ajenas, a no interrumpir ni meterse en conversaciones de adultos, nos llevan a limitar nuestro criterio hacia situaciones que nos hacen no ver que existen más humanos que puedan sentir lo mismo. Me explico… Si en algún momento siento rabia por algo injusto muchas veces evito expandirlo sino es sólo a mi círculo más cercano y no hacer como decía antes un juicio público.
En la tolerancia se presenta un acto símil de actitud con los distintos a uno. Y eso se ve diariamente cuando intentamos reclamar por ejemplo por algo. Nos da la fuerza para prever estas actitudes en nosotros mismos? O en otros? No importa en que contexto uno se encuentre pero pasa que los humanos, seres pensantes que somos, no sopesamos la realidad de cada una de las personas que nos rodean. Y esto por el hecho de sentir que como todos somos diferentes podemos actuar diferente pero bajo un preámbulo igual reaccionamos de la misma manera.
Cuando esté listo les contaré por qué. Y eso es porque aún no me he vuelto tan permisivo para tener que contar lo incontable de una realidad que todos vemos y de la cual muchas veces nos hacemos los lesos.
Saludos y espero opiniones…
Mario Luis.
